domingo, 2 de noviembre de 2014

Capítulo 15: La flor gris

Capítulo 15: La flor gris

Nuria comenzó a andar sola hacia la tumba. Estaba asustada por lo que hubiese dentro. Cogió el pico que había traído y comenzó a picar hasta que llegó al ataúd. No tenía fuerzas para abrirlo.

-Tranquila-dijo Pablo-, te ayudaremos.

Toni, Pablo, Raquel y Sandra habían llegado para ayudar a Nuria. Los cinco abrieron la tumba y encontraron el cadáver de una mujer que no era la madre de Nuria.

-¿Quién es?-dijo Nuria.

-Será tu madre-dijo Sandra-, creo que la Margarita que ha desaparecido no era tu madre.

-¿Cómo dices eso?-dijo Nuria.

-Fue ella la que quiso que os mudaseis aquí, y cuando descubres la tumba desaparece-dijo Sandra-, ¿no es muy raro?

Nuria se quedó paralizada. Raquel estornudó.

-¿Qué te pasa?-dijo Pablo.

-Nada-dijo Raquel-, mi hermano ha estado todo el día acercándome una flor que ha encontrado y ahora siento como si la tuviese aquí.

-¿Qué flor?-dijo Toni.

-Una muy rara-dijo Raquel-, gris.

Sandra y Toni se miraron.

-¿Qué pasa?-dijo Raquel.

-Dentro del pendiente que abría el laberinto encontramos una nota que ponía “la flor gris”-dijo Sandra-, creo que estará por aquí.

-Yo me voy a quedar un poco aquí-dijo Nuria.

Los demás comenzaron a buscar la flor gris.

-¡Aquí!-dijo Pablo.

Los cuatro se acercaron a una pequeña plantación de cinco o seis flores grises.

-Son como la de mi hermano-dijo Raquel.

Raquel se quedó en blanco.

-Sandra, Pablo no miréis la tumba-dijo Raquel.

-¿Qué pasa?-dijeron los dos a la vez.

Los cuatro pudieron leer el nombre que estaba en la tumba: Nieves Fernández García.

-Mamá-dijo Sandra.

-Al parecer la enterraron aquí-dijo Pablo-, cuando vivió aquí y murió.

-Y pensar que nunca le preguntamos a papá dónde estaba la tumba-dijo Sandra.

En ese momento apareció Nuria.

-Ábrela-dijo Nuria.

-¿Cómo?-dijo Sandra-, ¿te has vuelto loca?

-No-dijo Nuria-, ¿no decíais que era raro las dos fechas de la muerte de vuestra madre? Pues abridla y calculemos los años. Tengo un equipo en casa para saberlo. He cogido de mi…madre.

-No sé-dijo Sandra-, ¿qué hacemos Pablo?

-Vamos-dijo Pablo.

Los cinco comenzaron a quitar la tierra hasta que llegaron al ataúd. Sandra y Pablo se miraron y lo abrieron.


El ataúd estaba vacío.



No hay comentarios:

Publicar un comentario